Pánama Revista | De conurbanos, infinitos y estereotipos

Share0Share0Share0Share0Share0Share0¿Cómo hablar del Gran Buenos Aires sin estigmatizarlo? ¿Cómo hacerlo sin caer en la tentación de estetizarlo? Como si en lugar del buen salvaje rousseauniano existiese un buen cabeza más allá de la General Paz y el Riachuelo. En definitiva, quienes dicen “esos negros de mierda” y quienes contestan “viva el chori y el conurba” coinciden…

a través de DE CONURBANOS, INFINITOS Y ESTEREOTIPOS — Panamá Revista

La reconquista del espacio público | CAF

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Contrario a lo que podríamos creer, carros, autobuses y motocicletas son particularmente nuevos en la historia de las ciudades. Nuestros padres y abuelos transitaban en ciudades con bajos índices de motorización donde la mayoría de viajes se realizaban en el escaso transporte público de la época o, en su defecto, a pie o en bicicleta.

Durante la segunda mitad del siglo XX estas ciudades fueron víctimas de la explosión demográfica y de la migración del campo a la ciudad, y vieron cómo sus barrios informales no planeados y su infraestructura dedicada al vehículo particular se expandieron más de lo previsto. Todos estos cambios transformaron la ciudad de nuestros padres y abuelos en una ciudad con poco espacio para sus ciudadanos y para el disfrute del espacio público.

La de hoy es una ciudad agobiada por la congestión y la contaminación, hecho que en los últimos años nos ha alentado a identificar estrategias para devolver los espacios urbanos a sus habitantes y fomentar el uso de modos de transporte más sostenibles.

Una de estas estrategias consiste en recuperar el espacio público a través de la utilización de las áreas dedicadas al parqueo de vehículos o al uso indiscriminado del automóvil para que los  ciudadanos puedan disfrutarlas como lugares de esparcimiento y actividad física

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La Nación | Edificio Marconetti

Ubicado en Paseo Colón 1598, el edificio Marconetti pudo haber sido declarado patrimonio histórico si avanzaba la propuesta de los habitantes del lugar. La catalogación lo hubiera protegido de cualquier tipo de intervención y, claro está, la demolición que sería su destino final.

La historia del Marconetti se mantiene viva por el boca en boca de las personas que pasaron por sus departamentos. Se construyó en 1929 por obra del arquitecto Basilio Dávoli; en esos primeros años albergó al consulado de Grecia y a magnates que habían llegado a la Argentina en la década del 20 para hacer negocios con la importación de tabaco.

Los habitantes actuales son los más antiguos, aquellos que llegaron en los 80. Algunos aún recuerdan cuando Los Abuelos de la Nada, la banda liderada por Miguel Abuelo, tocaba en parque Lezama y luego cruzaba al edificio. Lo mismo hacía Charly García. El Marconetti, en los 70 y 80, era considerado uno de los refugios del movimiento de la cultura under porteña.

Durante los años de bohemia artística allí vivieron músicos, pintores, actores, periodistas y escritores. Aquí recuerdan al periodista Enrique Symns que en el edificio dio rienda suelta a la revista Cerdos & Peces.

La construcción también está vinculada a los derechos humanos. Así lo deja en claro una placa colocada por los habitantes del lugar en la fachada como homenaje a los militantes desaparecidos Cristina y Néstor Morandini, hermanos de Norma Morandini, senadora nacional por la provincia de Córdoba.

En la vereda también hay una baldosa colocada por el Frente de Vecinos por los Derechos Humanos en honor a los hermanos secuestrados allí por un grupo de tareas el 18 de septiembre de 1977.

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Un sistema de transporte público es tan bueno como sus esperas — pedestre

El paradero del Maestro Lucho es rápido y barato, de alguna manera cumple su función, pero difícilmente constituye un aporte al espacio público. Su arquitectura es la de los gallineros, los mataderos, las vulcanizaciones, pero no la de los espacios públicos.

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ARCADIA |Caracas en 450 experiencias

“En Caracas ya no se puede salir” es una expresión que se repite entre los residentes de la capital de Venezuela, que alguna vez fue símbolo de la modernidad en América Latina y hoy es una de las ciudades más peligrosas e inestables de la región.

Los altos índices de criminalidad y la inflación más alta del mundo han provocado la migración de miles de venezolanos y han afectado severamente la calidad de vida de quienes siguen allí.

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